logoair_75.jpg

Google estaría obligado a romper su negocio publicitario

La Ley de Competencia y Transparencia en la Publicidad Digital, de Estados Unidos, fue presentada el jueves pasado por un grupo de senadores del subcomité judicial de defensa de la competencia, en caso de aprobarse la nueva propuesta, obligaría a Google a finalizar su negocio de publicidad digital.

Una nueva propuesta bipartidista apunta a Google y lo obligaría a dividir su negocio de publicidad digital si se aprueba. La coalición detrás del proyecto de ley, trasciende las líneas ideológicas e intenta frenar el poder tecnológico a través de la reforma antimonopolio, aclara un informe de CNBC.

El subcomité judicial sobre antimonopolio, representado por el presidente y miembro de alto rango junto a los senadores Mike Lee, republicano de Utah, y Amy Klobuchar, demócrata de Minnesota, así como como los senadores Ted Cruz, republicano por Texas, y Richard Blumenthal, demócrata por Connecticut, presentaron el pasado jueves la Ley de Competencia y Transparencia en la Publicidad Digital, la cual obligaría a Google a dividir su negocio de publicidad digital.

Una gran parte del negocio de la empresa matriz Alphabet es la publicidad, que, durante el primer trimestre, reportó $68,01 mil millones en ingresos, de los cuales $54,66 mil millones fueron generados por publicidad, frente a los $44,68 mil millones del año anterior.

Según The Wall Street Journal, el primero en informar la acerca de dicho proyecto, subrayó que la ley impediría a las empresas que procesan más de $ 20 mil millones anuales en transacciones de pautas digitales, participar en más de una parte del proceso de anuncios digitales.

Google tiene una participación del proceso de publicidad digital, el cual se ha convertido en el foco de una demanda antimonopolio dirigida por el estado en contra de la empresa. Además de eso, a través de un intercambio o subasta, efectúa transacciones de anuncios y ejecuta herramientas que ayudan a las empresas a vender y comprar anuncios. En caso de aprobarse la nueva legislación, tendría que elegir en qué parte del negocio querría permanecer.

Por su parte, Lee al Journal, en un entrevista reciente, explicó: ‘Cuando tenés a Google sirviendo simultáneamente como vendedor y comprador y ejecutando un intercambio, eso da una ventaja injusta e indebida en el mercado, una que no refleja necesariamente el valor que están brindando’. Y agregó: ‘Cuando una empresa puede beneficiarse con todas estas posibilidades simultáneamente, puede participar en una conducta que perjudique a todos’.

A propósito de la situación, Google manifestó en un comunicado: ‘Las herramientas publicitarias de Google y muchos competidores ayudan a los sitios web y aplicaciones estadounidenses a financiar su contenido, ayudan a las empresas a crecer y ayudan a proteger a los usuarios de los riesgos de privacidad y los anuncios engañosos’.

Para finalizar, el comunicado aclara: ‘Romper esas herramientas dañaría a los editores y anunciantes, reduciría la calidad de los anuncios y crearía nuevos riesgos para la privacidad. Y, en un momento de inflación elevada, perjudicaría a las pequeñas empresas que buscan formas fáciles y efectivas de crecer en línea. corredores de datos de calidad que amenazan la privacidad de los estadounidenses y los inundan con anuncios de spam. En resumen, este es el proyecto de ley equivocado, en el momento equivocado, dirigido al objetivo equivocado’.